The 80th General Convention of The Episcopal Church

The Consultation Platform 2022

We meet in Baltimore, Maryland in July for the 80th General Convention of our Church, following four years of immense private, public, and human trauma for both our Church and Society. As a church, we have finally begun to recognize the inequities we have placed on our essential-worker siblings and the environment of violence that many are forced to suffer. We continue in our journey of truth and reckoning with our past sins and aggressions – looking to the hope of a future in which all people of faith model the behaviors called for by God. 

Therefore, the Consultation challenges itself, its member organizations, and The Episcopal Church gathered in Baltimore, Maryland in 2022:

 

1. To strive for justice and peace among all people and to respect the dignity of the Earth and every human being.  

Recognize that Israel’s policies toward the Palestinian people constitute a system of apartheid, and that opposing it with non-violent means such as boycott is the right of everyone. 

Respect human rights everywhere by supporting public policies to condition aid on human rights, and by ensuring that TEC does not invest in entities with documented human/labor rights abuses.

Devote ourselves to caring for God’s creation and advocate for justice and equity for people of African descent and all people of color.

Recognize our church's role in the enslavement of Black people and invest heavily in the health and sustainability of Black congregations and communities. 

Innovate to create a system that nurtures and supports people of color in the fullness of their ministries. 

Continue the church’s efforts to recruit, retain, and nurture Black young people, and provide for the young adults in our Episcopal HBCUs.

 

2. To seek and serve Christ in all persons, loving our neighbor as ourselves.

Support policies that ensure

  • Fair wealth distribution through more progressive tax policies

  • Just transition for workers and communities displaced by climate change response

  • Continuing support for essential workers, especially care workers

  • Free higher education, both vocational and academic, and student debt forgiveness

  • Resources for foster care youth and the foster care system

 

Recognize the Church’s theological complicity in systemic homophobia, biphobia, transphobia, and heterosexism, and celebrate the inherent created sacredness of all LGBTQI+ people as beloved children of God, and actively support their leadership at all levels of the Episcopal Church.

Support and uphold trans and non-binary youth and oppose legislation and policies that unfairly target them. Uplift trans and non-binary members in all structures of the Church, and provide training to facilitate trans affirmation at all levels. 

Advocate for gender-affirming health care, including in all structures of The Episcopal Church.

 

3. To proclaim by word and example the Good News of God in Christ.

Support a Church grounded in social justice as Christian ministry by ensuring that all LGBTQI+ persons are fully included in the life and ministry of The Episcopal Church.

Use our position and privilege as The Episcopal Church to stand with those marginalized by economic, social, civic, and religious systems.

 

4. To continue in the apostles’ teaching and fellowship, in the breaking of bread and in the prayers.

Support revision of The Episcopal Church Constitution allowing for the expansion of the BCP.

Support authorization of local liturgical experimentation and call upon diocesan bishops to identify and celebrate worshiping communities with a mission of liturgical experimentation.

Embrace liturgy for all the people:

  • inclusive and expansive language in liturgy and liturgical resources

  • liturgical resources that recognize the experiences of different cultures

  • translation of all materials into local languages 

  • wide representation in worship planning and leadership at local, diocesan, and church-wide worship events 

  • attention to care for creation in development of liturgical materials 

  • development of liturgical resources for lament, trauma and healing, and reparative processes.

 

Rethink funding models that keep missional ministries—urban, rural, immigrant, communities of color, college, youth and young adult—deeply under-resourced.

 

5. To persevere in resisting evil and, whenever we fall into sin, to repent and return to the Lord.   
 

Recognize and acknowledge the debt we owe to Indigenous, enslaved, and marginalized people who built this country. Advocate for reparations and embrace the values embodied in the reparative process:

  • Truth: examining critically our own lives, our community, and God’s dream of Beloved Community with honesty and unflinching courage

  • Justice: recognizing that oppression such as racism corrupts all of the community even as it inflicts particular harm on its individual victims

  • Integrity: looking deeply at ourselves, our words, our actions

  • Transformation: recognizing when our vision is too small and our actions inconsistent  

  • Commitment to growing, to changing, to adapting 

Plataforma del grupo de Consultación                                    2022

Nos reunimos en Baltimore, Maryland en julio para la 80th Convención General de nuestra Iglesia, después de cuatro años de inmenso trauma privado, público y humano, tanto para nuestra Iglesia como para la Sociedad. Como iglesia, finalmente hemos comenzado a reconocer las desigualdades que hemos impuesto a nuestros hermanos trabajadores esenciales y el entorno de violencia que muchos se ven obligados a sufrir. Continuamos en nuestro camino de la verdad, reconociendo nuestros pecados y agresiones del pasado, mirando a la esperanza de un futuro en el que todas las personas de fe modelen los comportamientos que Dios nos exige. 

 

Por lo tanto, el grupo de Consultación se desafía a sí misma, a sus organizaciones miembros y a la Iglesia Episcopal reunida en Baltimore, Maryland en 2022 a:

 

1. Luchar por la justicia y la paz entre todas las personas y respetar la dignidad de la Tierra y de todo ser humano.  

Reconocer que las políticas de Israel hacia el pueblo palestino constituyen un sistema de apartheid, y que oponerse a él con medios no violentos como el boicot es el derecho de todos. 

Respetar los derechos humanos en todas partes apoyando las políticas públicas para estipular ayuda a los derechos humanos y asegurando que TEC no invierta en entidades con abusos documentados de los derechos humanos/laborales.

Dedicarnos a cuidar la creación de Dios y abogar por la justicia y la equidad para las personas de ascendencia africana y todas las personas de color.

Reconocer el papel de nuestra iglesia en la esclavitud de los negros e invertir mucho en la salud y la sostenibilidad de las congregaciones y comunidades negras. 

Innovar para crear un sistema que nutra y apoye a las personas de color en la plenitud de sus ministerios. 

Continuar los esfuerzos de la iglesia para reclutar, retener y nutrir a los jóvenes negros y proveer para los jóvenes adultos en nuestras HBCU episcopales.

 

2. Buscar y servir a Cristo en todas las personas, amando al prójimo como a nosotros mismos.

Políticas de apoyo que aseguren

  • Distribución justa de la riqueza a través de políticas fiscales más progresivas

  • Transición justa para trabajadores y comunidades desplazadas por la respuesta al cambio climático

  • Apoyo continuo para los trabajadores esenciales, especialmente los trabajadores sociales

  • Educación superior gratuita, tanto vocacional como académica, y condonación de deuda estudiantil

  • Recursos para jóvenes en hogares de acogida temporal y el sistema de hogares de acogida temporal

 

Reconocer la complicidad teológica de la Iglesia en la homofobia, la bifobia, la transfobia y el heterosexismo sistémicos, y celebrar la santidad inherente de todas las personas LGBTQI+ como hijos amados de Dios, y apoyar activamente su liderazgo en todos los niveles de la Iglesia Episcopal.

Apoyar y defender a los jóvenes trans y no binarios y oponerse a la legislación y las políticas que los acosen injustamente. Elevar a los miembros trans y no binarios en todas las estructuras de la Iglesia y brindar capacitación para facilitar la afirmación trans en todos los niveles.

Abogar por la atención médica de afirmación de género, incluso en todas las estructuras de la Iglesia Episcopal.

 

3. Proclamar con la palabra y el ejemplo la Buena Nueva de Dios en Cristo.

Apoyar una Iglesia basada en la justicia social como ministerio cristiano al garantizar que todas las personas LGBTQI+ estén plenamente incluidas en la vida y el ministerio de la Iglesia Episcopal.

Usar nuestra posición y privilegio como Iglesia Episcopal para apoyar a los marginados por los sistemas económicos, sociales, cívicos y religiosos.

 

4. Perseverar en la enseñanza y comunión de los apóstoles, en la fracción del pan y en las oraciones.

Apoyar la revisión de la Constitución de la Iglesia Episcopal que permita la expansión del LOC.

Apoyar la autorización de la experimentación litúrgica local y pedir a los obispos diocesanos que identifiquen y celebren las comunidades que tienen culto con una misión de experimentación litúrgica.

Adoptar la liturgia para todas las personas:

  •  lenguaje inclusivo y expansivo en la liturgia y recursos litúrgicos

  • recursos litúrgicos que reconocen las experiencias de diferentes culturas

  • traducción de todos los materiales a los idiomas locales 

  • amplia representación en la planificación y el liderazgo de la adoración en eventos de adoración locales, diocesanos y de toda la iglesia 

  • atención al cuidado de la creación en el desarrollo de materiales litúrgicos 

  • desarrollo de recursos litúrgicos para el lamento, el trauma y la sanación, y los procesos reparativos.            

                              

Repensar los modelos de financiación que mantienen a los ministerios misionales (urbanos, rurales, inmigrantes, comunidades de color, universidades, jóvenes y jóvenes adultos) con una gran escasez de recursos. 

5. Perseverar en resistir el mal y, cada vez que caigamos en pecado, arrepentirnos y volver al Señor.   

Reconocer y aceptar la deuda que tenemos con los pueblos indígenas, esclavizados y marginados que construyeron este país. Abogar por las reparaciones y acoger los valores incorporados en el proceso de reparación:

  •  Verdad: examinando críticamente nuestras propias vidas, nuestra comunidad y el sueño de Dios de la Comunidad Amada con honestidad y coraje inquebrantable

  •  Justicia: reconocer que la opresión como el racismo corrompe a toda la comunidad incluso cuando inflige un daño particular a sus víctimas individuales

  •  Integridad: mirarnos profundamente a nosotros mismos, nuestras palabras, nuestras acciones

  • Transformación: reconocer cuando nuestra visión es demasiado pequeña y nuestras acciones inconsistentes

  • Compromiso de crecer, de cambiar, de adaptarse